DANTE PICARELLI 1924 - 2004 

 

El contacto directo con la naturaleza, siempre me brindo la formidable sensación de equilibrio, la armonía, la paz y el amor.   Por ello me sumerjo constantemente en sus elementos, en los innumerables elementos que tan generosamente se ponen a nuestro alcance.   Pero sucede que, cuando tenemos la facilidad de poder acceder, postergamos lo que Dios obsequia y nos esforzamos y problematismos hasta el absurdo, corriendo alocadamente detrás de metas siempre lejanas. Sabemos que es simple. Fácil. Pero nos desviamos y optamos por otros caminos con los sinsabores que luego recogemos. -No es mucho mas hermoso sentir la pura tibieza de sol, la frescura del viento, caminar lentamente debajo de los árboles, mirar como llega una y otra vez el agua sobre la arena, ver como se modifican en segundos las formas espumosas de las nubes, observar el vuelo  de los pájaros, quedar asombrados del color de las flores, mirar el rostro lleno de alegría de un niño, sentir la mano fraterna de un amigo, la bondad y el amor de la madre, el llanto del ser que nace, secar el sudor que surge del esfuerzo del trabajo, ayudar al necesitado?  Cuantas y cuantas cosas sencillas nos acerca la naturaleza. Tomémoslas. Se preguntara  el lector, donde lo expresado se relaciona con el titulo. Sin embargo puedo afirmar que en su expresión, la acuarela ofrece las mismas sensaciones de equilibrio, armonía, paz y amor, que la naturaleza nos da. En su realización se mezclan las vibraciones  mas intensas e intimas que un hombre puede entregar. La necesidad de resolver sin pausas, donde la mezcla de los pigmentos con el agua, en una primera intención es el ideal, para no regresar una vez aplicados y secos. Cuanto en cada pincelada se juega el total de la obra. Todo ello permite que los sentimientos del artista afloren natural y sencillamente. Acuarela: expresión y sentimiento, ¿pero es esto exclusivo de la acuarela? No, por supuesto que no. Felizmente es un bien común que fácilmente se puede hallar en la música, en la ciencia, en la literatura, en el deporte, en el trabajo y en todo aquello que el  Hombre realice con sinceridad y amor.

Yo, realizo acuarela. 

    Dante Picarelli Le Caldare

 

UNA OPCIÓN POR EL LIRISMO 

 

Tres razones fundamentales hacen a la obra de Dante Picarelli de importancia para el género acuarelístico; 
                                                 primero: su entusiasmo didáctico que mantiene vivo entre unos pocos (siempre son pocos) el amor por una técnica de la sutileza y de la tenuidad, del toque justo y seguro, que ya no tiene retorno una vez asentado el pigmento sobre el soporte;                                                  segundo: por el proceso de elaboración y constante búsqueda, de las que dan testimonio sus obras del período más reciente; 
                                                  tercero: esa preconsiente o premeditada insatisfacción por el mundo concreto y naturalista (que ha confirmado el género acuarelista a una situación de desestímulo y desestimación por parte de la generalidad del público), y la consiguiente Invención de estrategias que rescatan temática, y morfológicamente a la acuarela para el arte contemporáneo.

 

El proceso de maduración estilística y de fuga hacía la poesía es - como debe serlo - un fenómeno individual del artista, y como tal debe ser valorado, los otros citados tienen aún, un alcance mayor.

 

Pero me interesa destacar que lo que pasa por dentro del artista, y aparece luego en sus obras, nunca deja indemne al género en el cual se inscribe, ni a quien va dirigido. Nunca es algo radicalmente individual, pues no lo son sus resonancias en el medio.

Por eso, la fuga hacia la poesía en la obra de Dante Picarelli, me parece uno de los más felices acontecimientos en la trayectoria de este artista.

 

  

Roberto de Espada

Crítico de Arte. AICA, Uruguay

Conservador del Patrimonio Artístico de la Enseñanza Nacional

Director del Museo “Juan Zorrilla de San Martín”.